Mucha gente cree que los efectos nocivos del tabaco se reducen si se practica deporte. Pero nada más lejos de la realidad, pues el consumo de tabaco es perjudicial para aquellos que practican deporte y para quienes no lo practican.

Aquellas personas que practican deporte caen en una contradicción pues, por un lado realiza una actividad que mejora la salud y aumenta las expectativas de vida, y por otro, se administra sustancias tóxicas a través del tabaco que contrarrestan cualquier beneficio obtenido por el ejercicio.

No hay beneficio ninguno del consumo de esta droga. De hecho, los efectos nocivos son claros y en el caso de los deportistas estas son algunas de las contraindicaciones:

Poca resistencia cardiovascular: fumar afecta la capacidad pulmonar de las personas. Un fumador, difícilmente podrá correr una maratón, o una etapa ciclista o incluso jugar un partido de fútbol al 100%.

Aumento de la frecuencia cardíaca en reposo: Los latidos de una persona fumadora son más frecuentes pues tiene que realizar un mayor esfuerzo y el trabajo adicional que tiene que realizar el corazón.

Pérdida de la masa muscular: diferentes estudios han demostrado que el consumo de esta sustancia tiene como consecuencia la pérdida de masa muscular.

Falta de oxígeno en sangre: además de todas las consecuencias negativas del consumo de esta sustancia no podemos olvidarnos que el tabaco dificulta la obtención de oxígeno ya sea en reposo o mientras nos ejercitamos.

En definitiva, el consumo de tabaco es altamente perjudicial para nuestra salud. Un hábito que, por desgracia, está muy arraigado en nuestra sociedad. En el caso de los deportistas, lamentablemente, creen que por realizar actividad física con frecuencia están esquivando los efectos nocivos de su consumo, así que con el post de hoy queremos revertir este pensamiento y concluir que el consumo de tabaco siempre es perjudicial se haga o no ejercicio.

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