Tanto las personas que practican deporte cómo aquellas que empiezan una rutina de ejercicios tienen que tener en cuenta que su cuerpo necesita una ingesta especifica energía, nutrientes y antioxidantes. Sea cual sea el tipo de ejercicio que realices una dieta equilibrada cumple un papel fundamental para nuestro bienestar, tanto para rendir como para recuperarse adecuadamente.

Antes de entrar en detalle hay que dejar claro que la alimentación del deportista tiene que adaptarse al gasto energético y la base de la alimentación, al igual que para personas sedentarias, debe ser la ingesta de alimentos de origen vegetal por encima de los de origen animal. También se recomienda el consumo modera de carnes rojas y reducir al mínimo la bollería, el dulce y los alimentos procesados. También, si queremos estar en plena forma, la ingesta de bebidas alcohólicas debe de ser mínima. Dicho todo esto entramos en detalle a nivel nutricional.

Los hidratos de carbono son la base principal para aportar energía al organismo y por tanto, deben cobrar gran protagonismo en la dieta de cualquier deportista. Este nutriente lo encontramos en cereales, frutas, legumbres, hortalizas o frutos secos. Por otro lado, también hay que consumir fibra ya que es buena tanto para nuestra salud como para el tránsito intestinal y siempre será mejor consumir alimentos integrales. No nos podemos olvidar del consumo de grasas, aunque no todas son buenas: hay que priorizar el consumo de grasas de origen vegetal, minimizar las de origen animal y olvidarnos por completo las de los alimentos procesados. En cuanto a la proteína, no es necesario consumir mayor volumen si se está practicando deporte y es recomendable consumir pescado, carne blanca leche semidesnatada o desnatada y huevos.

Hay algunos deportistas que además de una dieta sana y equilibrada consumen suplementos nutricionales aunque en este caso siempre será mejor consultar a un especialista.

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