Hoy vamos a hablar de un tema que normalmente genera muchas dudas: el tiempo que descansamos a lo largo de la semana de nuestra rutina deportiva. Nos equivocamos si pensamos que cuanto más mejor, pues necesitamos hacer parones. Entrenar todos los días de la semana no es lo ideal pues se traduce en: desmotivación, cansancio, fatiga muscular… todo ello se puede resumir en una sola palabra: sobreentrenamiento.

De antemano os decimos que para que los músculos crezcan y se hagan fuertes, el descanso es tan necesario como el ejercicio.

Está claro que para alcanzar los objetivos marcados tenemos que ser disciplinados y constantes y seguir una rutina adecuada te ayudará no solo a alcanzar tus metas sino también a estar motivado pues verás cómo, poco a poco, vas alcanzando objetivos.

También es necesario diferenciar entre deportistas de élite profesionales y el resto. A partir de aquí hablaremos para aquellos deportistas “normales” (por decirlo de alguna forma).

El patrón ideal sería 3-4 jornadas de entrenamiento por semana, con un día de descanso absoluto y un par de días de descanso activo.

¿Qué es el descanso activo?

En este caso hablamos de ejercicio físico que no sea de alta intensidad, es decir, ejercicio ligero que nos ayude a la recuperación de nuestro cuerpo. Como puede ser: cardio moderado.

 

Por otro lado, el descanso absoluto. Algunos entramos en crisis cuando llega el periodo de vacaciones. Por un lado, por supuesto merecido descanso, pero por otro… adiós deporte, me olvido de la dieta y hasta luego todo lo conseguido hasta el momento. Pues no, no es así. Sí hemos llevado a cabo durante todo el año ejercicio constante no va a pasar absolutamente nada si nos relajamos unas semanas. El trabajo de todo el año no se pierde en unos días. Incluso a veces es necesario ese parón para desconectar totalmente y además de relajar nuestro cuerpo también nuestra mente.

 

 

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